Capítulo 1. Mike
[HACE DOS AÑOS, NARRA MIKE]
Las olas, el mar… no había nada que me relajase más que esto. Mientras estaba en el agua con mi tabla de surf, me olvidaba del resto del mundo. A parte, en Santa Bárbara habían unas aguas envidiables, aguas cristalinas con olas buenas para surfear, solo eran peligrosas en días de mucho viento o si se avecinaban lluvias torrenciales. Desde los catorce años llevo surfeándolas.
-¡Amor corre, las olas son buenísimas!- Me chilló entrando al agua con la tabla.
-¡Ya voy cariño!- le respondí mientras me acercaba a ella nadando con la tabla. Deposité un beso en sus labios antes de empezar a coger las olas.
Y ahí estaba ella, Brenda. La chica que me enamoró desde que la vi. Ella es la culpable de que yo ahora esté surfeando, le apasiona el surf. La conozco desde los doce años y se convirtió en mi mejor amiga, con el paso del tiempo empezamos a salir, éramos tan solo dos renacuajos, pero a mí ya me encantaba. Desde que empezamos a salir me enganchó su afición al surf, nos pasábamos las tardes yendo a surfear, me enseñó ella con muchísima paciencia, ya que al principio no se me daba nada bien. Ahora me desenvuelvo como si llevara años surfeando. Y aquí seguimos, aquí tengo a esa niña que era tan mona convertida en media mujer, su cuerpo se ha desarrollado notablemente y es preciosa. Con solo dieciséis años ya he experimentado lo que es el amor. Y me gusta que haya sido con Brenda, con la que he perdido mi virginidad, mi Brenda.
[FIESTA EN CASA DE RYAN, HACE DOS AÑOS, NARRA MIKE]
Nunca soy de ir a fiestas, apenas voy a las que me proponen. Hoy Ryan hacía una en su casa, y Paul, uno de mis mejores amigos, me había llamado para que fuera, pero estaba cansado y no tenía ganas de ir. Llamé a Brenda y le dije que no iba a ir, ella tan mona como siempre, me dijo que si yo no iba que ella tampoco iría.
Eran las doce, la fiesta ya había empezado. Estaba tirado en casa viendo la tele con Liam, mi hermano pequeño, de 9 años. Me aburría bastante, ya que estábamos viendo una película de niños pequeños, para que el enano se durmiera. Nora me había insistido mucho en que fuera a la fiesta, así que decidí ir al final.
Nora es mi hermana, mi hermana melliza, tiene dieciséis años, igual que yo. Y tanto ella como Liam, son mi vida. Nora es la persona que mejor me entiende en este mundo. Creo que es la única persona que sabe controlarme y calmarme cuando estoy muy nervioso, impulsivo o tenso.
Envié un whatsapp a Brenda, diciéndole que al final sí que iría a la fiesta, por si quería venir, pero su última conexión era a las 23.19h, así que supongo que ya estaría durmiendo. Me duché rápido, me puse unas bermudas, una camisa tejana clarita y mis vans negras. Decidí coger la moto para ir a casa de Ryan, porque como no iba a beber, luego podría traer a Nora a casa.
En 10 minutos llegué a casa de Ryan, la música se escuchaba desde la calle, a un volumen considerable. Las fiestas de Ryan siempre habían sido buenas, por los comentarios que escuchaba de mis amigos. Llamé al timbre, y en cinco segundos Ryan me abrió la puerta.
-¡Hombre Mike! ¡Has venido!- dijo sorprendido
- Si tío, me aburría en casa y venía a controlar que no la liarais parda- reí chocándole la mano a modo de saludo.
- Así me gusta, que tienes que disfrutar maquina- reímos los dos.
-Bueno tío, ¿dónde dejo el casco y la chaqueta?- le pregunté
-Planta de arriba, mi habitación, ya sabes. Nos vemos más tarde que esa me está comiendo con la mirada- río mientras se alejaba hasta esa chica. Era una de nuestra clase, Ryan como siempre ligando todo lo que podía, como Isaac, su hermano gemelo. Aunque este último era más centrado en los estudios. Ryan era un poco descerebrado.
Subí las escaleras saludando a casi todas las personas, ya que las conocía del instituto. Me encontré a Luca, mi mejor amigo, que me acompañó a dejar las cosas. Cuando abrí la puerta de la habitación de Ryan me quedé de piedra.
Brenda. Paul. Juntos. Desnudos. En la cama de Ryan. Cervezas abiertas por el suelo.
-Mike tío ¿te hace un trío?- pregunta riendo Paul – será divertido- que hijo de puta, iba borracho.
-Va amor, únete a nosotros – rió ahora Brenda mientras se restregaba más a él. La otra borracha. Con que no iba a venir.. –pensé
Luca me cogió fuerte del brazo tirándome hacía atrás cuando vio que yo cerraba los puños con fuerza dando un paso hacia adelante. –No Mike, ahora no. Vámonos- me sacó de la habitación. Bajé las escaleras a toda prisa y me fui hacia la puerta.
-¡Nora!¡Nos vamos!- escuché chillar a Luca antes de salir de esa casa.
Empecé a golpear todo lo que me encontraba por medio mientras caminaba y me iban cayendo algunas lágrimas de impotencia y rabia. Los nudillos de mi mano derecha ya estaban sangrando, pero no me importaba. Ni me importaba ni me dolía. La rabia que llevaba dentro era demasiado grande. ¡Es Paul joder! Lo consideraba, junto con Luca, mis mejores amigos. El hijo de puta me había traicionado. Con Brenda, mi Brenda. Alguien me abrazó fuerte por detrás.
-Para, por favor, para- me susurró. Al instante paré de golpear todo y empecé a respirar fuertemente. Después de más de un minuto respirando hondo me giré. Ella me abrazó y yo rompí a llorar, no podía con esto.
-Ya está Mike, yo estoy aquí, contigo- Nora me abrazó fuerte hasta que dejé de llorar. Nos sentamos en el suelo mientras ella me acariciaba la cabeza. Era la mejor.
-¿Y Luca?- pregunté levantándome de golpe al no verlo por ningún lado.
-Pues no lo sé, creo que ha vuelto a la fiesta-
-Mierda- susurré- No ha vuelto a para seguir con la fiesta- Conocía a Luca como la palma de mi mano, desde que tengo dos años, y él no había vuelto para seguir con la fiesta. -¡Vamos Nora, ven! – le cogí del brazo y la llevé conmigo.
Entré corriendo en casa de Ryan y subí las escaleras dando grandes zancadas, allí se escuchaban los chillidos de Brenda –Mierda, Luca- pensé. La puerta estaba abierta, y como me temía, Luca estaba encima de Paul dándole puñetazos a diestro y siniestro. Paul llevaba ya el labio partido y la ceja también, sangrando.
-¡Eh Luca, ya!- le cogí y lo saqué de encima de Paul – No vale la pena, ninguno de los dos existe ya para mí- dije mirando directamente a Brenda a los ojos, ella me miraba avergonzada, con cara de perro degollado.
-¡No vuelvas a acercarte a nosotros hijo de puta, eres puta basura imbécil!- chilló Luca señalando a Paul- No pensaba que fueras a caer tan bajo de hacerle esto a una persona que te ama con todo su corazón, has destrozado una amistad- dijo esta vez dirigiéndose a Brenda mientras salíamos de allí.
[HACE UN AÑOS, MEDIADOS DE CURSO, NARRA MIKE]
-¡Vamos Mike! Izquierda, derecha y gancho, sabes hacerlo muchacho- me chilló Thomas.
Thomas era mi entrenador. Cuando empezaron las clases del año pasado, me apunté a un gimnasio de boxeo que estaba al lado de mi casa. Necesitaba sacar toda la rabia que tenía acumulada desde aquel verano. Cada día tenía esa imagen en la cabeza, Brenda desnuda encima de Paul. Brenda… se ha mudado a otra ciudad ya que sus padres se han divorciado y ella se ha ido con su madre a vivir. A Paul le sigo viendo, he tenido varios encontronazos con él, y en alguno hemos llegado a las manos. Las cosas han cambiado. Yo he cambiado. Desde el verano pasado, con lo que pasó en la fiesta, no soy el mismo. He ido a todas las fiestas que ha habido, me he pillado los pedos de mi vida, no había fiesta que no terminara borracho como una cuba. También fumaba, me relajaba cuando estaba alterado. Y además, ahora tengo a todas las chicas que quiero comiendo de mi mano. El gimnasio ha hecho que mi cuerpo se transforme poco a poco y ahora mis abdominales se me marcan mucho más, igual que mis brazos, que están bastante musculados. Me he tirado a más de la mitad de mi clase, a algunas de un curso superior y, por no mentir, también a chicas de cursos inferiores. Pero desde Brenda, no he vuelto a estar con ninguna chica más, ni pienso hacerlo, solo quiero disfrutar, y con el sexo yo disfruto, y más si cada día es con una diferente, casi nunca repito. Ahora mismo soy un chico muy popular en el instituto, aparte de ser un playboy, soy el crack del equipo de futbol del instituto, y esto te hace subir puntos.
Pd. En la foto podemos ver al antiguo Mike.
Att: C.Lozano
